Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2011

LOS AMOS DEL MUNDO

Haciendo un análisis de la coyuntura de nuestro país, nos encontramos con un ejemplo bastante interesante de analizar: Salomón Lerner comparece en la presentación de su gabinete ante el congreso el 25 de agosto del presente y anuncia lo que parece representar una subasta de las riquezas nacionales al mejor postor, ¿Quién da más? Lerner asegura haber llegado a un acuerdo con las empresas mineras comprometiéndolas a pagar un gravamen de 3mil millones de dólares, una cifra inquietante comparada con lo alcanzado por el vacilante gobierno de Alan García que logró recaudar miserablemente el monto de 2,282 millones en cinco largos año. Esto a lo que muchos medios consideran un triunfo histórico, también puede hacernos comprender el tamaño del gigante con quien nos enfrentamos. 
También nos deja con la constante pregunta de que si Ollanta Humala que era el candidato que remecía la bolsa de valores, que crispaba al empresariado extranjero, resulte alcanzar esta cifra tan jugosa y el otrora repr…

LOS HÉROES CONTEMPORANEOS

Hace mucho tuve la oportunidad de leer a Manuel Escorza y su narración que reporta la historia de un pueblo de Cerro de Pasco que es abusado por una empresa y minera, desprotegido por la disfuncionalidad de sus autoridades. El pueblo resulta cercado por unas inmensas e interminables rejas que hacían de linderos entre las tierras que antes ellos podrían aprovechar para pastar y que no le pertenecieron a nadie pero con la influencia del poder, la minería la adquiere y prohíbe el pasteo de ganado en su interior bajo pena de muerte. El pueblo empieza a padecer los estragos de la pobreza, y la incomodidad de tener que cruzar alrededor del cerco y no a través como se acostumbraba, así es como el pueblo decide hacer justicia, cansado de las promesas y primeras piedras de sus autoridades en un Redoble por Rancas que se ajusta a la realidad de nuestros días.

Hugo Blanco, es uno de esos reconocidos representantes del hombre andino, como si fuese sacado del libro de Scorza e influenciado por…

MOTUPILLO, TU AGUA

Hace unos meses tuve la oportunidad de realizar un reportaje audiovisual para una Junta de administradores de servicios de agua y saneamiento, denominadas JASS por los organismos que trabajan en la orientación de estos sectores. El viaje fue hacia el departamento de Lambayeque, en el interior de la provincia de Ferreñafe, el distrito de Pìtipo. Llegamos en camioneta aproximadamente a una hora veinticinco minutos y a treinta y cinco kilómetros de Chiclayo, un clima tropical y un impresionante verdor en el valle del centro poblado Motupillo nos recibe a ochenta y cinco metros sobre el nivel del mar, sembríos de caña, arroz, legumbres y el ganado al costado de los caminos nos acompañan.
El viaje se realizó con el respaldo de representantes de la Direcciòn Regional de Vivienda y Saneamiento de Lambayeque: Arq. Teodoro Custodio Diez y el Lic. Sandor Martínez Jimenez. Nos reunimos con los integrantes de esta JASS, los señores: presidente de la junta Elmer Llanos Acuña y Presbítero Zamora Ma…

Respiros afuera

De estas palabras, de donde se desprende toda esa gama de reconocimientos que te hacen sentir tu mismo, acercándote a tu yo interior de manera constante, para preguntarte y responderte. Para objetarte e incluso imponerte pensamientos y mallas que capturan tus sueños. Esa búsqueda: del ser, del saber a dónde vamos, cuál es nuestra finalidad en la vida nos hace disparar sin calcular, creyendo que se hace el disparo exacto, la táctica suficiente, la estrategia correcta. Pero pasa más que un río turbio cuando el amor penetra en este recreo filosófico y tus temores se asombran de tu nerviosismo, de tu intranquilidad, de tu desasosiego, de tu premura y de la mea que emana de tu temor agazapado, de tu desequilibrio camuflado entre sonrisas absurdas o frases disfrazadas en cursilerías.
Y es cuando no necesariamente dudas, sino te hundes en el lodo del espanto, sucumbes ante tus propias debilidades, te aplastas en las cloacas y te pudres en tan solo instantes. Ni siquiera respirar porque tu cue…