La forma de luchar contra el terrorismo es terminando con la pobreza, el centralismo, la explotación, el ultraje y la corrupción. Porque situaciones calamitosas como las que se vivían en esa época desembocaron en una respuesta de violencia impulsada por confusiones ideológicas. Porque es lamentable ver un país obnubilado con el crecimiento económico, que es en realidad el de los otros países sobre el nuestro. Yo veo en el país a un montón, decenas, miles de peruanos haciendo el papel de Sísifo, cargando su enorme piedra hacia los infiernos de la desgracia a la que han sido empujados, aún cuando creyeron con convicción en un cambio radical, y entendamos radical no como un movimiento violentista, sino que busca la raíz de la problemática para su solución. ¡Queremos acabar con el terrorismo? acabemos con el terrorismo del hambre y con el terrorismo del olvido, acabemos con el terrorismo de la corrupción, la de los jueces pendejos, la de generales pendejos, la de las primeras damas con ...